Donde el sol despliega toda su fuerza, ora en los verdes faldeos, ora entre piedras y arenales. Por valles y volcanes,vegas y desiertos, la Pachamama devuelve vida.
sábado, 24 de marzo de 2012
La Aguadita y Ángela
Rie una Ángela en La Aguadita
viernes, 23 de marzo de 2012
La Aguadita
Pese a lo desértico, la Ruta 43 nos pareció amigable en cuanto teníamos siempre el río Punilla al Este. Íbamos marcando las posibles entradas para nuestro próximo objetivo: Mina La Casualidad. Pero poco a poco comenzamos a tomar conciencia de que era demasiado desierto, que ante cualquier desperfecto las cosas serían muy duras. Orlando no sorprendió con un aviso que rompió lo monocorde del viaje, iríamos a la Escuela La Aguadita, a visitar una amiga suya, que allí vive, solitariamente (luego comprendimos que no conocíamos el alcance de esa palabra).
La escuela 167, La Aguadita, es vecina de la minera de litio en el Salar del Hombre Muerto, sobre el cual tiene una gran vista. Ella sólo recibe visitas muy esporádicas, sus vecinos son los mineros, y están lejos.
Donde yo creo que vivir allí es un infierno, Doña Ángela tiene su propio paraíso.
Compramos quesillos, nos despedimos, y pusimos norte a un cementerio minero.
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